Salsa, casino, bachata, zouk y kizomba: guía de estilos

Salsa en línea: Los Ángeles y Nueva York

Si en un social ves a una pareja que va y viene sobre una línea imaginaria, con vueltas rápidas y remates justo en los acentos de la música, estás viendo salsa en línea. Es el estilo que domina los talleres y los shows de la mayoría de los congresos en México. Dentro de la línea hay dos escuelas: la de Los Ángeles, que rompe en el primer tiempo (on1) y tiende a lo espectacular, con figuras veloces, cargadas y mucho juego escénico; y la de Nueva York, que rompe en el segundo tiempo (on2), se siente más pausada y deja más espacio para conversar con la percusión y el sabor del mambo. En la pista conviven sin problema: cambia el tiempo, no el idioma.

Casino y rueda: la raíz cubana

El casino no se baila sobre una línea sino en círculo: la pareja gira alrededor de un centro común y las figuras se tejen con ese giro constante. Viene de Cuba y carga con toda su música, del son a la timba, con sus bloques, sus cortes y esa energía que sube y baja sin avisar. De ahí nace también la rueda de casino, donde varias parejas bailan en círculo y una persona canta las figuras para que todo el grupo las ejecute al mismo tiempo, con cambios de pareja incluidos. Quien viene de la línea suele tardar en soltar la geometría; quien viene del casino, en cambio, presume que baila con la orquesta completa y no solo con la clave.

Bachata: dominicana y sensual

La bachata que suena en casi todos los congresos mexicanos es la sensual, desarrollada en España sobre remixes y baladas: ondas corporales, olas, cambrés y un abrazo cerrado donde quien guía propone el movimiento desde el torso. La dominicana es la madre del género: más rápida, más juguetona, con footwork libre, y se baila muy pegada a la guitarra y al bongó del repertorio tradicional. En los festivales de acá la sensual llena las salas grandes, pero la dominicana gana terreno con talleres propios y DJs que rescatan los clásicos. Vale la pena probar ambas: son casi dos bailes distintos con el mismo apellido.

Zouk brasileño y kizomba

El zouk brasileño nació en Brasil como evolución de la lambada y hoy se baila con música muy variada: temas propios del género, pero también remixes de pop y R&B. Se reconoce por los movimientos de cabeza, la elasticidad, las olas del cuerpo y una conexión donde la musicalidad manda más que el catálogo de figuras. La kizomba viene de Angola: es una caminada en abrazo cerrado, de pasos pequeños y cadera suelta, con derivados urbanos que juegan con cortes y pausas. Ambos son bailes de conexión profunda, y en los congresos suelen compartir la sala alternativa: si la principal te satura, ahí encuentras otro planeta.

Cómo se mezclan en los festivales mexicanos

La mayoría de los festivales grandes en México son congresos SBK: salsa, bachata y kizomba conviven en el mismo hotel o venue, casi siempre con la sala principal dedicada a salsa y bachata y una o más salas alternativas para kizomba, zouk o bachata dominicana. El casino suele tener sus propios espacios y hasta sus propios festivales, sobre todo en las plazas donde la comunidad casinera pesa. La ventaja de este formato es que puedes llegar como salsero y volver a casa con un estilo nuevo bajo el brazo: entre social y social, asómate a la otra sala. Eso sí, el reparto de salas cambia de edición en edición, así que consulta el Instagram de cada evento para ver el programa completo.

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